Es la época de oro en Ysrael, el rey S'lomo ha traído paz y prosperidad, ha llegado la hora de usar la sabiduría para conocer al Eterno más de lo que lo conocieron nuestros padres. Por primera vez en Ysrael hubo grandes diferencias en las posturas de los distintos maestros de la Escritura, (no en balde durante este periodo surgió la cábala) el Sumo Sacerdote Tzadok haciendo uso de su prerrogativa estableció un conjunto de normas interpretativas y prácticas naciendo el grupo conocido comúnmente como saduceos.
Cientos de años después, por edicto imperial, los judíos vuelven del exilio a Yerushalayim después de dos generaciones fuera de la patria. El contacto cultural con babilonios y medo persas fue tan grande que determino la asimilación de la lengua aramea como “lingua franca”, la substitución del alfabeto fenicio por el cuadrado arameico y más importante aún, la creación de un segundo grupo bajo la tutela de Ezra, los escribas. Encargados del resguardo del Tanaj, la elaboración de nuevas copias, la instrucción primaria en las escrituras y el establecimiento de normas de interpretación de primer nivel.
En este punto comienzan a proliferar diversos grupos que desean volver a sus raíces religiosas y se empeñan en estudiar la escritura en toda su profundidad, nace entonces el rabinato farisaico, el cual estaba compuesto por aproximadamente treinta escuelas con diferentes posturas y puntos de vista en muchos casos antagónicos.
Esta era la situación existente en el momento histórico en que vino el Mesías, existía el deseo de adquirir la sabiduría del cielo, pero erraron en el camino en cierta medida. Y decimos en cierta medida porque el Mesias Yeshuah compartía las posturas de algunos maestros en algunos puntos específicos como atestigua el Mishna.
Para el pueblo judío de la época, el Mesias fue una personalidad polarizante, los que lo aceptaron y los que no se agruparon en sendos grupos, siendo que para el año 70, más del 40% de la población de Yerushalayim era “del Camino”, uno de los factores decisivos para la destrucción de la ciudad ya que el maestro profetizo que todos sus seguidores abandonaran la ciudad cuando fuera sitiada, lo que fue visto por el otro grupo como traición a la patria, siendo aun hoy uno de los profundos resentimientos entre judíos y cristianos.
A finales pues del primer siglo, las más de treinta liturgias quedaron reducidas a dos, una agrupada alrededor de los escritos apostólicos que más tarde conformarían el llamado nuevo testamento, y la otra aglutinada en las enseñanzas rabínicas que cobraron forma de libro en el talmud.
Doce apóstoles fueron columnas sobre el fundamento del Mesías y fundaron iglesias a lo largo y ancho del imperio romano, mas su tiempo termino poco después de la destrucción de Yerushalayim, Shaul y Shimon (Pablo y Pedro) entre otros de los apóstoles estuvieron muy preocupados de que la unidad doctrinal sucumbiera por fusión con la cultura grecorromana en manos de pseudo creyentes inescrupulosos o quizá ignorantes de algunas verdades que eran de común conocimiento entre la primera generación de discípulos.
Ya para el año 200 había sucedido, se habían conformado varios grupos en las principales urbes de la época (Alejandría, Antioquia, Cartago, Roma, …), que empezaban a tener discrepancias doctrinales entre sí, tanto que solo la presión de las persecuciones mantuvo la cohesión de la iglesia.
A principios del siglo inmediatamente posterior, bajo el auspicio de Constantino, se decretó la libertad de culto, y al terminar las persecuciones, los que antes habían sido perseguidos se revolvieron contra los creyentes que mantenían posturas distintas a las propias, llevando al imperio al borde de una guerra civil.
Como consecuencia, el Emperador Constantino convoca al denominado Concilio de Nicea, donde quedo claro que existían diferencias doctrinales substanciales entre los creyentes y lideres de aquel tiempo, por lo cual, el Emperador toma la decisión de conceder el apoyo político necesario al Obispo de Roma para aglutinar toda la fe en un solo credo, siendo este el origen del papado.
A pesar del apoyo imperial al Obispo de Roma, los disidentes de las decisiones del concilio se reunieron alrededor del Obispo de Constantinopla, donde la mano romana podía llegar pero no apretar, y con el tiempo la liturgia eclesiástica se dividió en dos iglesias bien diferenciadas, la Iglesia Oriental y la Iglesia Occidental.
Las invasiones bárbaras de mano de Atila el Huno, significaron la destrucción de Constantinopla, y sus supervivientes hubieron de someterse a la autoridad romana, cuando en el renacimiento nace el movimiento de la Reforma, todos sus representantes provenían de la liturgia occidental y trataron con mano dura a todos aquellos que trataron de resucitar algunas de las doctrinas de la liturgia oriental, solo a mediados del siglo XIX algunos investigadores se dieron cuenta que algunas de las doctrinas de las iglesias de origen oriental son bíblicamente más precisas que las occidentales, iniciando un movimiento de resurgimiento que fue pospuesto a causa de las dos guerras mundiales, siendo solo después de la creación del Estado de Israel, cuando el movimiento volvió a tomar fuerzas.
En los siguientes posts estaremos compartiendo algunas de las doctrinas de las iglesias orientales y las contrastaremos con la doctrina occidental respectiva, para que a la luz de la palabra y del Espíritu Santo, juzgue usted cual representa un mejor acercamiento a la verdad.