martes, 5 de julio de 2011

Propósito del BLOG


Es la época de oro en Ysrael, el rey S'lomo ha traído paz y prosperidad, ha llegado la hora de usar la sabiduría para conocer al Eterno más de lo que lo conocieron nuestros padres. Por primera vez en Ysrael hubo grandes diferencias en las posturas de los distintos maestros de la Escritura, (no en balde durante este periodo surgió la cábala) el Sumo Sacerdote Tzadok haciendo uso de su prerrogativa estableció un conjunto de normas interpretativas y prácticas naciendo el grupo conocido comúnmente como saduceos.
Cientos de años después, por edicto imperial, los judíos vuelven del exilio a Yerushalayim después de dos generaciones fuera de la patria. El contacto cultural con babilonios y medo persas fue tan grande que determino la asimilación de la lengua aramea como “lingua franca”, la substitución del alfabeto fenicio por el cuadrado arameico y más importante aún, la creación de un segundo grupo bajo la tutela de Ezra, los escribas. Encargados del resguardo del Tanaj, la elaboración de nuevas copias, la instrucción primaria en las escrituras y el establecimiento de normas de interpretación de primer nivel.
En este punto comienzan a proliferar diversos grupos que desean volver a sus raíces religiosas y se empeñan en estudiar la escritura en toda su profundidad, nace entonces el rabinato farisaico, el cual estaba compuesto por aproximadamente treinta escuelas con diferentes posturas y puntos de vista en muchos casos antagónicos.
Esta era la situación existente en el momento histórico en que vino el Mesías, existía el deseo de adquirir la sabiduría del cielo, pero erraron en el camino en cierta medida. Y decimos en cierta medida porque el Mesias  Yeshuah compartía las posturas de algunos maestros en algunos puntos específicos como atestigua el Mishna.
Para el pueblo judío de la época, el Mesias fue una personalidad polarizante, los que lo aceptaron y los que no se agruparon en sendos grupos, siendo que para el año 70, más del 40% de la población de Yerushalayim era “del Camino”, uno de los factores decisivos para la destrucción de la ciudad ya que el maestro profetizo que todos sus seguidores abandonaran la ciudad cuando fuera sitiada, lo que fue visto por el otro grupo como traición a la patria, siendo aun hoy uno de los profundos resentimientos entre judíos y cristianos.
A finales pues del primer siglo, las más de treinta liturgias quedaron reducidas a dos, una agrupada alrededor de los escritos apostólicos que más tarde conformarían el llamado nuevo testamento, y la otra aglutinada en las enseñanzas rabínicas que cobraron forma de libro en el talmud.
Doce apóstoles fueron columnas sobre el fundamento del Mesías y fundaron iglesias a lo largo y ancho del imperio romano, mas su tiempo termino poco después de la destrucción de Yerushalayim, Shaul y Shimon (Pablo y Pedro) entre otros de los apóstoles estuvieron muy preocupados de que la unidad doctrinal sucumbiera por fusión con la cultura grecorromana en manos de pseudo creyentes inescrupulosos o quizá ignorantes de algunas verdades que eran de común conocimiento entre la primera generación de discípulos.
Ya para el año 200 había sucedido, se habían conformado varios grupos en las principales urbes de la época (Alejandría, Antioquia, Cartago, Roma, …), que empezaban a tener discrepancias doctrinales entre sí, tanto que solo la presión de las persecuciones mantuvo la cohesión de la iglesia.
A principios del siglo inmediatamente posterior, bajo el auspicio de Constantino, se decretó la libertad de culto, y al terminar las persecuciones, los que antes habían sido perseguidos se revolvieron contra los creyentes que mantenían posturas distintas a las propias, llevando al imperio al borde de una guerra civil.
Como consecuencia, el Emperador Constantino convoca al denominado Concilio de Nicea, donde quedo claro que existían diferencias doctrinales substanciales entre los creyentes y lideres de aquel tiempo, por lo cual, el Emperador toma la decisión de conceder el apoyo político necesario al Obispo de Roma para aglutinar toda la fe en un solo credo, siendo este el origen del papado.
A pesar del apoyo imperial al Obispo de Roma, los disidentes de las decisiones del concilio se reunieron alrededor del Obispo de Constantinopla, donde la mano romana podía llegar pero no apretar, y con el tiempo la liturgia eclesiástica se dividió en dos iglesias bien diferenciadas, la Iglesia Oriental y la Iglesia Occidental.
Las invasiones bárbaras de mano de Atila el Huno, significaron la destrucción de Constantinopla, y sus supervivientes hubieron de someterse a la autoridad romana, cuando en el renacimiento nace el movimiento de la Reforma, todos sus representantes provenían de la liturgia occidental y trataron con mano dura a todos aquellos que trataron de resucitar algunas de las doctrinas de la liturgia oriental, solo a mediados del siglo XIX algunos investigadores se dieron cuenta que algunas de las doctrinas de las iglesias de origen oriental son bíblicamente más precisas que las occidentales, iniciando un movimiento de resurgimiento que fue pospuesto a causa de las dos guerras mundiales, siendo solo después de la creación del Estado de Israel, cuando el movimiento volvió a tomar fuerzas.
En los siguientes posts estaremos compartiendo algunas de las doctrinas de las iglesias orientales y las contrastaremos con la doctrina occidental respectiva, para que a la luz de la palabra y del Espíritu Santo, juzgue usted cual representa un mejor acercamiento a la verdad.

Sobre este BLOG

Teología Progresiva es la respuesta a una necesidad, una necesidad básica para todo creyente que es alcanzar la libertad por medio de la verdad, la verdad de las sagradas escrituras expuesta desde una perspectiva cultural e histórica que quita velos y rompe cadenas de tradición. Tradición que como el yugo de los antiguos fariseos muchos tienen por precepto aun en contra de la propia Escritura.
¿Y cómo es esto que algunos siendo estudiosos de las escrituras van en contra de ella por su propia voluntad?, nada más alejado de nuestra intención que lanzar tal acusación, pues no es el resultado de una decisión voluntaria sino los efectos de los sistemas de este siglo en medio de los cuales nos movemos.
En el siglo XV el Espíritu Santo promovió un despertar de algunos que vieron con desagrado como los sistemas religiosos durante casi un milenio habían aletargado el espíritu verdadero de las buenas nuevas. Entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, nuevamente la estructura religiosa mundial fue sacudida con el surgimiento de diversos movimientos como el pentecostal y los unicitarios entre otros.
Hoy día, al iniciar la segunda década del siglo XXI, entre la comodidad y el materialismo que invade nuestras iglesias, nuevamente se oye la voz que clama "preparad el camino al señor, enderezad las sendas1"  y “Deteneos en medio de los caminos, y mirad; Y preguntad por los senderos antiguos, Y dónde está el camino bueno, y andad por él, Y hallad descanso para vuestras almas2”.
Ahora al estar parados en el cruce de los caminos, el creyente enfrenta una decisión entre dos posibilidades:
Confiar en el progreso de la fe como un camino en constante evolución que se adapta a los tiempos y las sociedades, amoldándose a las necesidades de cada época y cultura.  O bien
Reconocer que el propósito del discípulo es seguir al Maestro donde sea, con valor y entereza, teniendo como meta alcanzar la plenitud del Hijo de Dios, viviendo la vida del Ungido en su propia vida. Una vida de sacrificio y esfuerzo donde la mano firme del alfarero trabaja el barro del creyente para hacerlo una vasija de acuerdo al molde de aquel que murió y resucito al tercer día. Entendiendo que la Gran Comisión es una labor de replicación, no de evolución.

Teología Progresiva emplea como herramienta de trabajo la Hermenéutica Histórico-Gramatical, cuyo objetivo no es entender lo que dice la escritura sino descifrar el significado de las palabras del texto sagrado en el momento histórico, cultural y religioso en que fueron enunciadas. Esta metodología de trabajo se hace necesaria por la distancia histórica y cultural que existe entre el texto y el contexto moderno, cuando en muchas ocasiones la terminología bíblica posee un significado contextual distinto en nuestra cultura.
La Hermenéutica Histórico-Gramatical consiste pues en estudiar el contexto histórico, social, cultural, personal y religioso de cada libro de las Escritura intentando descifrar las ideas subyacentes a la palabra escrita, para orientar de esta forma la interpretación y evitar malos entendidos tanto en la traducción como en la Homilética, y así obtener acceso a multitud de verdades que durante mucho tiempo han estado veladas y que en este postrero tiempo han de salir a la luz a fin de preparar a la novia para su boda. "..., pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios y emblanquecidos y purificados, pero los impíos seguirán procediendo impíamente y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.3
1 Mateo 3:3 RV95
2 Jeremías 6:16 RV99
3 Daniel 12:9-10 RV99